Plantas Medicinales: CÚRCUMA - PALILLO

Nombre científico: Curcuma longa
Otros nombres: Palillo, azafrán de la India, carmotillo, dragón, jengibrillo, yunquilla

La Cúrcuma es originaria de la India. La Cúrcuma tiene hojas con pecíolos largos, flores amarillas agrupadas en espigas y un fruto capsular globoso. La Cúrcuma es un rizoma que en su interior es de color naranja brillante y tiene una piel oscura con matices anaranjados. La Cúrcuma posee un gusto un poco amargo, fragancia sutil e intenso color amarillo. La Cúrcuma es utilizada como tinte, en la cocina, en la medicina tradicional y en ceremonias religiosas. En la cocina es un utilizada como condimento en la preparación del Curry.

La cúrcuma tiene propiedades antiinflamatoria, antiescorbutica, tonica, hepatoprotectora, digestiva, diuretica, antireumatica, antiecorbutica, antiedematosa y antiartrítica. La Cúrcuma puede ser utilizada en casos de inapetencias, dispepsias, gastritis crónica, hipoclorhidria, gases intestinales, colescistopatias, infecciones víricas y bacterianas. La cúrcuma es recomendada para personas que padecen de reumatismo y dolencias óseas. La cúrcuma actua impidiendo que los discos invertebrales secreten sustancias que desencadenan la inflamación y bloquean distintas reacciones del organismo que mantienen los dolores inflamatorios. Además detiene la actividad de los osteoplastos frenando la destrucción del esqueleto. La cúrcuma también participa en el control de los niveles del colesterol, fluidifica la sangre, evita el riesgo de infarto, protege el hígado y el estómago. La cúrcuma también tiene probados beneficios para el sistema inmunológico fortaleciendo la producción de anticuerpos y la actividad de este sistema, la cicatrización de las heridas cuando es aplicado tópicamente y la salud cardiovascular reduciendo los lípidos de la sangre y previene la oxidación del LDL. Además de ello esta planta medicinal es bactericida.

En la india, la cúrcuma se aplica a la piel o se toma por vía oral como un agente inflamatorio en dosis superiores a cinco gramos diarios. Tradicionalmente aplican dos partes de cúrcuma y una parte de sal en las áreas hinchadas. Algunos incluyen también jengibre a esta mezcla

La cúrcuma protege las células sanas contra los efectos nocivos de los agentes de la radioterapia y quimioterapia sin que se reduzca la eficacia de estas terapias sobre las células cancerigenas. Se recomienda el uso de esta planta medicinal en casos de cáncer de mama, colon, higado, prostata, piel y estomago. Para las radioterapias se recomienda la cúrcuma cuando estan dirigidas a otra parte del cuerpo que no sea la cabeza ni el cuello. Los tipos de quimioterpia deben ser de agentes alquilantes y compuestos de platino.

Algunas de las maneras a través de las cuales esta planta medicinal ayuda a prevenir el cáncer son impiendo el paso de los xenobióticos (estrógenos artificiales) dentro de la célula, contraresta los efectos de los radicales libres sobre las grasas y el ADN, corta definitivamente la comunicación con las célular cancerígenas e interrumpe el ciclo de las células cancerígenas en una etapa de su crecimiento gracias a que es un inhibidor natural de la quinasa y logra prevenir cualquier daño que la radiación pueda ocasionar al ADN. Actualmente las compañías farmacéuticas están investigando inhibidores de quinasa sintéticos para usarlos como fármacos contra el cáncer.

La cúrcuma se encuentra contraindicada para enfermedades relacionadas con obstruccion de las vías biliares, úlcera gastroduodenal o gastritis. también se prohíbe a las embarazadas, lactantes y niños menores de cuatro años.

Modo de empleo:

Uso interno:
- Infusión:
15 - 20 gramos de rizoma por un litro de agua. Tomar una taza durante la comida.
- Polvo:
Un gramo diario repartido en 3 tomas.
-Tintura:
Unas 50 o 100 gotas de una a tres veces por día.

Uso externo:
Se emplea en cataplasmas, compresas y ungüento, o como cicatrizante.