Plantas Medicinales: HIEDRA TERRESTRE

Nombre Científico: Glechoma herbacea
Otros nombre: Hierba de San Juan, Hierba Terrestre

La Hiedra Terrestre es originaria de Europa y Norteamérica. Las partes utilizadas de la Hiedra Terrestre por la medicina natural son las hojas y las flores. Esta planta medicinal posee propiedades emolientes, antiespasmódicas, tónicas y expectorantes. La Hiedra Terrestres esta indicada para casos de de afecciones pulmonares en general y tos de cualquier naturaleza.

La Hiedra Terrestre aumenta el jugo gástrico, es recomendado para combatir los catarros agudos y crónicos del estómago, inapetencia, convalecencias, afecciones del aparato genital femenino. También regulariza el metabolismo, depura la sangre y cura los dolores de cabeza, dolor de muelas, enfermedades de la vejiga y cálculos, úlceras de los riñones, dolor de oídos, tisis, asma, escrofulas, trastornos del estómago, debilidad del estómago, enfermedades del bazo y del hígado. La Hierba Terrestre tiene un excelente efecto cuando hay que expulsar mucosidad y sustancias venenosas. Se emplea con mucho éxito en casos de obstrucción del oído usando una jeringa.

La infusión de las flores es diurética, estimula la formación de orina. La infusión de las flores de la Hiedra Terrestre sirve para combatir el catarro y problemas de las membranas mucosas del oído, nariz, y garganta. También se puede utilizar la tintura que se prepara con la planta entera.La infusión de flores se utiliza en el tratamiento de la gastritis y la acidez y para combatir la diarreas.La decocción de las flores se utiliza en cataplasma para aliviar las llagas y úlceras de mala cicatrización.

Hiedra terrestre mezclada con ajenjo curan la ictericia. En dolor y enfermedades de la cabeza se aspira el zumo de la Hiedra Terrestre por la nariz.

Modo de Empleo:
Infusión:
Poner 15 gramos de flores de Hiedra Terrestre en un recipiente. Luego, verter un litro de agua hirviendo. Dejar reposar durante media hora. Edulcorar con miel de abeja.Tomar tibio de dos a cuatro tazas al día.

Zumo:
Moler con un mortero un puñado de flores, hasta reducirla en una pasta. Poner en una tela fuerte y exprimir, por torsión. Tomar este zumo dos o tres cucharadas al día.

Jarabe:
Una vez obtenido el zumo, añadir la misma cantidad en peso de azúcar. Tomar a cucharaditas, hasta un máximo de 50 gramos al día.